miércoles, 25 de abril de 2012
TRIBUNAS y COLUMNAS DE OPINIÓN
jueves, 19 de abril de 2012
La novela española de posguerra arranca con la pérdida de numerosas referencias literarias debidas a la muerte de Unamuno o Valle, y el exilio de otros como Ayala, Aub, además de la censura y la imposibilidad de importar libros extranjeros simpatizantes de la República ( Malraux, Heminway, …)
1.1. ORIENTACIONES NARRATIVAS:
Los narradores crearon una nueva tradición novelística que retomó los modelos de la narrativa realista de autores como Galdós o Baroja. Se rompió la continuidad con la línea de vanguardismo y experimentación iniciada en las décadas de preguerra.
En la novela de posguerra apareció la actitud de compromiso con la realidad. También en otras obras no manifestaban un compromiso ideológico, pero las historias narradas estaban cargadas de un clima de opresión individual.
Hacia los años sesenta, los autores empezaron a preocuparse por la forma de narrar, más que por el contenido. La INNOVACIÓN TÉCNICA llevada al EXPERIMENTALISMO, caracterizó la novela de los sesenta y los inicios de los setenta.
• Años cuarenta: conviven la novela nacionalista, el realismo tradicional y el tremendismo
• Años cincuenta: se incorpora la técnica del objetivismo y predomina la novela de compromiso social.
• Años sesenta: las innovaciones narrativas y la influencia hispanoamericana se notan en la novela experimental.
• De los setenta en adelante: variedad de modelos y multiplicidad de temas
2. NOVELA EN LOS AÑOS CUARENTA:
Esta novela se caracteriza por la presencia de la realidad como tema literario. Junto a Cela y La familia de Pascual Duarte, cabe señalar la presencia de Carmen Laforet con Nada (1944), que se trata de una novela de aprendizaje, que narra la vida de Andrea con sus familiares en Barcelona, donde estudia en la Universidad, en un ambiente opresivo, presenta una visión pesimista de la realidad.
Conviven varias orientaciones:
La novela de los vencedores de la Guerra Civil plasmó la visión ideológica de los falangistas y la reivindicación de sus valores tradicionales: la familia y la religión.
Destacan Camisa azul de Ximénez Sandoval, Javier Mariño de Torrente Ballester.
2.2. NOVELA FANTÁSTICA Y HUMORÍSTICA:
El humor y la creación de mundos imaginarios constituyeron buenos recursos para rechazar una realidad. Intentaron una superación del Realismo tradicional con una visión desencantada y escéptica. Destaca Wenceslao Fernández Flórez con su obra El bosque animado.
2.3. REALISMO TRADICIONAL:
La burguesía, sus valores y comportamientos constituyen el tema fundamental. Sus argumentos eran muy extensos. Sigue las técnicas de la novela tradicional y los personajes adquieren consistencia psicológica.
Destacan los nombres de Ignacio Agustí con Mariona Rebull o El viudo Rius; también José María Gironella con Los cipreses creen en Dios, que pretende ser un documento histórico sobre la Guerra Civil.
2.4. CAMILO JOSÉ CELA:
Con La familia de Pascual Duarte (1942) Cela inició otra manera de incorporar la realidad como tema literario, consistente en mostrar lo que en ella hay de sórdido y terrible, reflejando la crudeza, la violencia y lo más repulsivo de la España de aquella época. De tal modo que se puede decir que inaugura la nueva corriente del TREMENDISMO.
Esta obra supuso un revulsivo literario en un ambiente en el que dominaba la narrativa triunfalista. Su protagonista es un condenado a muerte que relata su vida llena de episodios terribles, como el asesinato de su propia madre.
Retoma la tradición del realismo decimonónico y de la picaresca, de la que retoma el modelo de la carta que explica una autobiografía y un narrador en primera persona y un transcriptor que dice haber encontrado los manuscritos en una farmacia de Almendralejo. El narrador escoge los episodios que más le han marcado, ya que su objetivo es demostrar que él no es malo, sino que la vida lo ha llevado a cometer actos terribles.
Otra de sus novelas fundamentales es La colmena (1951) con la que marcó el camino por la que discurriría la novela de los cincuenta. Es una obra producto de la observación de la sociedad madrileña, presenta al hombre corriente en su ambiente más cotidiano. Está cargada de pesimismo y refleja el Madrid de 1942, y los personajes se mueven por el sexo y el hambre. Aparecen otros temas como la humillación, la pobreza, el aburrimiento o la hipocresía. El protagonista es colectivo, el tiempo se reduce a tres días. Destaca por la técnica del diálogo, que hace avanzar al relato y muestra las características de los personajes. Podemos hablar de que el narrador interviene desde el punto de vista de la cámara cinematográfica, que va relatando sólo que enfoca.
Otras obras de Cela:
• Nuevas andanzas y desventuras de Lazarillo de Tormes
• Mazurca para dos muertos
• Viaje a la Alcarria
2.5. NOVELA EN EL EXILIO:
Los narradores exiliados desarrollaron su obra de diversas maneras: desde el realismo tradicional hasta el vanguardismo.
Abordaron principalmente temas de contenido social y de recuperación de la realidad española.
Destaca en este momento Ramón J. Sender, en cuya obra es recurrente la indagación en los más diversos aspectos de la naturaleza humana: El rey y la reina, ambientada en la Guerra Civil. Pero la más importante es Réquiem por un campesino español (1953), que narra la historia de Paco, un campesino que es fusilado por un grupo de nacionales durante la Guerra. El relato lo constituyen los recuerdos del sacerdote Mosén Millán, que lo educó.
Por otro lado, mencionaremos a Max Aub, cuya narrativa oscila entre el realismo tradicional de Las buenas intenciones y el vanguardismo de Juego de cartas ( obra escrita a modo de naipes que como en una baraja el lector puede mezclar como guste. Pero, su serie más importante es Campos, donde relata acontecimientos autobiográficos durante la Guerra y en el exilio en los campos de concentración de Francia.
Rosa Chacel muestra una clara influencia de Ortega y Gasset en sus novelas filosóficas. Su obra se desarrolla en exilio y destaca La sinrazón, Barrio de Maravillas de 1976.
Otros autores en el exilio: Francisco Ayala, María Teresa León, Ernestina de Champourcin.
3. NOVELA EN LOS AÑOS CINCUENTA:
Continuó la tradición del realismo de los cuarenta. Esta narrativa nació bajo la influencia de La colmena y de los autores norteamericanos y franceses.
Intentaron reflejar la situación que vivían los españoles de la época: la pobreza, la emigración del campo a la ciudad, el chabolismo, la alienación de los trabajadores sin tiempo de ocio, la frivolidad de las clases altas.
Se tiende al protagonismo colectivo, se reduce el argumento, los personajes conversan imitando la forma de hablar de cada clase social.
Se incorporaron técnicas de la narrativa extranjera como el conductismo o behaviorismo norteamericano, que imitó la interiorización en los personajes, para centrarse en lo que podía ser demostrado por la conducta humana. Así, como el objetivismo francés que influyó en la presencia de un narrador objetivo que no interviene en la narración y que sólo muestra los hechos.
3.1. TENDENCIAS DE LOS CINCUENTA:
A) TENDENCIA SOCIAL:
Los narradores sociales entendieron la literatura como una forma de concienciar al público y de influir en su postura ideológica.
Tratan temas como la emigración a la ciudad, el trabajo y las injusticias…
B) TENDENCIA NEORREALISTA:
Consideraban que la realidad implicaba las vivencias personales del individuo, lo que permite observar temas como la soledad, la frustración o la decepción.
Aquí destacan Ignacio Aldecoa con sus novelas Con el viento solano (1956), El fulgor y la sangre, con las que realiza una pintura de los distintos sectores de la sociedad de posguerra. También, Sánchez Ferlosio con su obra El Jarama, ejemplo de la técnica conductista, el relato ofrece una visión fatalista de la vida, los personajes no se revelan, tiene un protagonista colectivo: un grupo de adultos en una taberna y una pandilla de jóvenes que van a pasar un día de baño al río Jarama, sigue la técnica del punto de vista de la cámara cinematográfica.
Junto a ellos señalaremos a Ana María Matute y Carmen Martín Gaite con Entre visillos.
4. NOVELA DE LOS SESENTA:
En la década de los sesenta tres obras muestran con claridad los nuevos rumbos de la narrativa española:
• Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín Santos
• Señas de identidad (1966) de Juan Goytisolo
• Cinco horas con Mario (1966) de Miguel Delibes.
Los autores de estos años introdujeron novedades en el discurso narrativo retomando los hallazgos de la novela europea y americana de principios de siglo.
Se caracteriza por:
• Intervención y denuncia del narrador a través de la sátira y la parodia.
• Ruptura de la linealidad temporal: mezcla de tiempos, alternancia de historias…
• Monólogo interior directo o fluir de conciencia, desestructuración de la sintaxis.
Destacan en esta nueva narrativa de renovación autores como Miguel Delibes o Gonzalo Torrente Ballester con La saga/fuga de J.B.; Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé; Ágata ojo de gato de Caballero Bonald…
4.1. TIEMPO DE SILENCIO DE LUIS MARTÍN SANTOS:
La publicación en 1962 de Tiempo de silencio marcó un hito en la novela española por la búsqueda de nuevas formas que oponer al estilo de la narrativa social.
Esta obra posee influencias de Kafka, Joyce, e incluso en propio Baroja.
Realiza una radiografía de los diferentes grupos sociales del Madrid de los años cuarenta.
Abandona la técnica objetivista para utilizar el monólogo interior directo y la segunda persona, en un desdoblamiento del narrador, que se convierte en su propio receptor.
4.2. JUAN GOYTISOLO:
Con Señas de identidad (1966) introduce cambios fundamentales: la realidad se aborda desde distintos puntos de vista, su tema fundamental es el rechazo de una interpretación parcial de la historia y la cultura española, deja de lado el objetivismo, usa la segunda persona que coexiste con la tercera
4.3. GONZALO TORRENTE BALLESTER:
Con La saga/fuga de J.B. (1972), crea una novela de carácter intelectual basada en el monologo interior, en la que se mezclan pasado, presente y futuro. La historia española se ve sometida a una revisión paródica.
La trayectoria de Miguel Delibes constituye una síntesis de las tendencias de la narrativa española desde la posguerra hasta la actualidad. Su obra se inicia con La sombra del ciprés es alargada (1948), novela existencialista, y continúa con el objetivismo de La hoja roja y con la introducción de las innovaciones narrativas de Parábola de un naúfrago.
Cinco horas con Mario constituye uno de los mayores logros novelísticos del autor: Carmen recuersa su vida anterior en un diálogo/monólogo con su marido, que acaba de morir y al que está velando.
Otras obras: Los santos inocentes (1981) se desarrolla en un cortijo y muestra la oposición entre la vida del señorito y la de los servidores, destaca el personaje disminuido psíquico de Azarías que mata al patrón después de que éste matase antes a una milana adiestrada que usaba en la caza; está construido sin respetar signos de puntuación. Otras obras destacadas son El camino (1950) y Las ratas (1962).
TEMA 11: EL TEATRO POSTERIOR A 1936. Tendencias rasgos principales, autores y obras más destacadas.
EL TEATRO ESPAÑOL DESDE 1936
1. PANORAMA GENERAL
La evolución del teatro español estuvo determinada por la Guerra Civil y sus consecuencias. A partir de 1939 el panorama quedó marcado por el exilio de autores como Max Aub, Alberti o Salinas, y por la desaparición de Lorca, Valle y Miguel Hernández.
2. ORIENTACIONES DRAMÁTICAS:
En los años de posguerra, la escena española estuvo dominada por un teatro “nacional”, al servicio de la dictadura. Triunfaban en los escenarios la comedia burguesa y el teatro de humor, que se caracterizaban por la evasión de la realidad de la época. Mientras los dramaturgos exiliados continuaron su producción fuera de España.
A finales de los años cuarenta irrumpió el teatro realista, de denuncia de la realidad. En 1949 se representó Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo y en 1952 se puso en escena Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre, ambas confirmaron esta tendencia realista.
En los años cincuenta, surge el teatro de vanguardia representado por Fernando Arrabal y Francisco Nieva.
Y en los años sesenta se desarrolla el teatro simbolista.
Estas orientaciones se ven influidas por el teatro europeo, sobre todo de Samuel Beckett con el teatro del absurdo
En los sesenta, triunfa el teatro evasivo, heredero de la comedia burguesa y a finales de esta década surgen los primeros grupos de teatro independiente.
Ya desde 1975 se inclinaron por un teatro de temas contemporáneo y desde la instauración de la democracia se recuperan en escena a los grandes dramaturgos anteriores como Valle o Lorca.
Este teatro contó con numerosos impedimentos como son los intereses de los empresarios teatrales, los gustos burgueses y la censura.
3. EL TEATRO DE POSGUERRA
La Guerra Civil supuso un profundo corte en la trayectoria teatral española; al terminar la contienda muchos dramaturgos han muerto (Valle, Lorca...) y otros están en el exilio (como Casona, Alberti...).
Ante tal situación no es extraño que proliferen en nuestra cartelera comedias extranjeras, de calidad mediocre, son lo que pide un público burgués para olvidar sus problemas. Su finalidad será la de entretener y transmitir una orientación ideológica. Pero como instrumento de diversión el CINE lleva ventaja con respecto al teatro.
El Estado y la Iglesia ejercieron una fuerte represión y los autores eran censurados o ejercían sobre sí mismos la autocensura.
En la producción de los autores españoles de los años 40 y principios de los 50 cabe señalar:
- Un tipo de alta comedia o comedia burguesa en la línea del teatro de Benavente, sin mayores pretensiones que la de entretener. Es un teatro de la continuidad sin ruptura. Los temas más empleados serán el amor, la familia, el matrimonio… siempre con fin moralizador.
Destacan los nombres de Pemán , Luca de Tena (¿Dónde vas, Alfonso XII?), Edgar Neville,... Se trata de un teatro caracterizado por el predominio de las comedias de salón o de los dramas de tesis, a veces con una amable crítica de costumbres unida a una defensa de los valores tradicionales.
- En el teatro cómico encontramos unas de las facetas más interesantes: la línea que va de Jardiel Poncela a Mihura. Jardiel se había propuesto renovar la risa introduciendo lo inverosímil; pero se encontró de frente con la oposición del público, con lo que su ingenio y audacia se vieron mermados. Destacan Eloísa está debajo de un almendro, Dos corazones con freno y marcha atrás, Los ladrones somos gente honrada.
Paralelamente encontramos a Miguel Mihura, en cuyas obras triunfa la bondad y la ternura, como en Tres sombreros de copa, Maribel y la extraña familia o Ninette y un señor de Murcia.
Algunos les han considerado los precedentes del teatro del absurdo.
- Teatro en el exilio presenta varias estéticas. En el destaca Alberti con su teatro político con obras como Noche de guerra en el Museo; también creó obras en el terreno del teatro poético como El adefesio.
Junto a él, encontramos a Max Aub con su drama San Juan que plantea las vicisitudes de unos judíos que huyen de los nazis en un barco y no pueden atracar en ningún puerto porque nadie les acepta.
- Nacimiento de un teatro grave, preocupado, inconformista, que se inserta en una corriente existencial. Dos fechas claves: 1949 con estreno de Historia de una escalera de Buero Vallejo, y 1953 cuando en un teatro universitario presenta Alfonso Sastre Escuadra hacia la muerte.
4. EL TEATRO REALISTA DE PROTESTA Y DENUNCIA
La citada fecha de 1955 vuelve a ser un hito. Nos encontramos ahora en una nueva etapa orientada hacia el teatro social.
Ha aparecido un nuevo público, juvenil y universitario, sobre todo, que pide otro teatro. Además, la censura se relaja levemente y tolera algunos enfoques críticos. Todo esto ocurre cuando en el conjunto de la creación literaria fragua la concepción del realismo social.
El teatro de testimonio social tiene como pioneros a Buero y Sastre. Aunque entre ellos se aprecian claras diferencias.
La temática del teatro social será:
- burocracia deshumanizada y la esclavitud del trabajador: El tintero de Carlos Muñiz
- las angustias de unos jóvenes opositores: Los inocentes de la Moncloa de Rodríguez Méndez
- la situación de los obreros que se ven obligados a emigrar: La camisa de Lauro Olmo
- la brutalidad de unos aldeanos instigados por las fuerzas retrógradas: Los salvajes del puente de San Gil de Martín Recuerda.
Lo común será el tema de la injusticia social y de la alienación. Y ante ello la actitud del autor será de testimonio o de protesta. Teatro comprometido.
Buero Vallejo buscó la moderna tragedia española, sus personajes despiertan compasión frente a la admiración que producían en las tragedias griegas; sus obras son síntesis de realismo y simbolismo; en ellas emplea el fenómeno de la inmersión que consiste en incorporar al espectador introduciéndolo en el mundo interno del protagonista. (Historia de una escalera, En la ardiente oscuridad, El sueño de la razón. La Fundación…)
De Alfonso Sastre destacaremos que participó en el teatro universitario y sus grandes intentos por renovar el teatro con obras en un solo acto, con saltos temporales donde crea un mundo onírico; Escuadra hacia la muerte cuenta la historia de unos soldados en la tercera Guerra Mundial que se rebelan contra la autoridad por no entender los motivos que llevan a esta guerra.
5. LA BÚSQUEDA DE NUEVAS FORMAS
Hacia 1970 otros dramaturgos se han lanzado a una renovación de la expresión dramática. Se supera el realismo y se asimilan corrientes experimentales del teatro extranjero. Surge así una nueva vanguardia teatral.
Destacan autores como José María Bellido, Francisco Nieva....
Su camino fue muy difícil; se encontraron con la censura, la oposición del público, sus novedades les alejaron del teatro convencional, del público mayoritario.
Fernando Arrabal, heredero del teatro del absurdo y teatro de la crueldad destaca con obras como Pic-nic, El cementerio de automóviles.
Otros como el manchego Francisco Nieva han ido adquiriendo un mayor reconocimiento con los años (Nombrado académico en 1986). Sus temas más comunes son la represión de la sociedad, el erotismo, la religión… dentro de la estética del teatro del absurdo. Crea sus obras con una técnica casi cinematográfica y destaca Pelo de tormenta.
Sus rasgos más comunes son que siguen siendo un teatro de protesta y denuncia. Su temática gira en torno a la dictadura, la falta de libertad, la injusticia, la alienación... Pero lo nuevo es el tratamiento dramático: se desecha el enfoque realista para sustituirlo por enfoques simbólicos o alegóricos: aparecen personajes como símbolos crueles(el dictador, el explotador...) Se recurre a la farsa, a lo grotesco, a lo esperpéntico; entra en juego el mundo de los sueños, lo alucinante... Grandes efectos escenográficos.
Hay que destacar el papel de los grupos de teatro independiente que actúan al margen de las cadenas comerciales: Los Goliardos o Tábano, Quart 23, Akelarre, TEU de Murcia, Els Joglars, Els Comediants...
Los herederos de comedia burguesa en los años sesenta están representados por Alfonso Paso( Las que tienen que servir) y Juan José Alonso Millán ( El cinanuro… ¿solo o con leche?, Golfos de cinco estrellas…)
6. EL TEATRO DE 1975 A NUESTROS DÍAS:
La llegada de la democracia hizo concebir esperanzas para el resurgir teatral en España. Con el final de la censura se recobra toda la libertad. Se fundan nuevos teatros como el Centro Dramático Nacional, el Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas...
Sin embargo, las esperanzas no han sido las deseadas, no han abundado los nuevos autores con obras de valía. Se ha ido produciendo una paulatina desaparición del autor como figura principal del la producción teatral. Hay escasez de autores nuevos y obras de interés limitado. Todo ello frente a la competencia del cine, la televisión...
Destacan autores como Sanchis Sinistierra con ¡Ay, Carmela!; José Luis Alonso de Santos con Bajarse al moro, La estanquera de Vallecas, Yonkis y yankis …
En los últimos años perduran algunos experimentos vanguardistas. El caso más significativo es el de Francisco Nieva con obras como La señora tártara, El baile de los ardientes...
También Fernando Arrabal con la representación de El arquitecto y el emperador de Asiria y El rey de Sodoma
Dentro de la experimentación vanguardista se inscribe asimismo la labor teatral de ciertos grupos de teatro independiente o teatro de calle como Els Comediants, La Cubana o La Fura dels Baus.
miércoles, 18 de abril de 2012
TEXTOS PERIODÍSTICOS: EDITORIAL
Las instituciones internacionales deben rechazar el expolio de YPF por el Gobierno argentino
Los gestos del Gobierno argentino, calculados y hostiles, permiten deducir que la presidenta ha optado por una política populista e intimidatoria contra las inversiones extranjeras en Argentina. En especial las españolas, porque Cristina Fernández no se privó de amenazar veladamente a Telefónica. Incluso su alusión a la "trompa del elefante" refuerza la opinión de que su Gobierno busca desesperadamente un enemigo exterior al que culpar de sus fracasos energéticos. La presidenta y sus ministros necesitan un instrumento empresarial para seguir subvencionando la energía del país e YPF paga las consecuencias. En un reflejo propio de otra época, la presidenta argentina y la reducida camarilla que le asesora han confundido las reservas petroleras del país, que evidentemente son propiedad de los argentinos, con las acciones de una empresa que son propiedad de un grupo español. Su adquisición exigía la presentación de una opa, pero Buenos Aires, con mucho desparpajo y pocos escrúpulos, se ha saltado el trámite, es decir, la regla de juego.
Repsol recurrirá a los tribunales internacionales (Brufau anunció una demanda ante el Banco Mundial), aunque la Argentina de la señora Fernández se caracteriza por perder pleitos y no pagar. Y hay que negociar luego un justiprecio, aunque los tres años de plazo fijado para calcularlo sugieren un segundo expolio.
No es fácil la posición del Gobierno español. De forma atropellada, varios ministros han amagado con medidas económicas y diplomáticas que ahora tienen que concretar. La intensidad de tales medidas no puede ser muy alta, porque perjudicaría a los inversores españoles en Argentina; pero si se quedan cortas provocarán el rechazo de la opinión pública. La mejor opción es la ayuda institucional de la Comisión Europea. Bruselas ya ha suspendido un encuentro bilateral con Argentina; sería bueno que a ese rechazo se sumaran otras instituciones. El Gobierno de la señora Fernández se ha ganado a pulso que su país sea apartado inmediatamente del G-20.
No se puede afirmar sin datos que el recorte en la enseñanza será neutro para la calidad
Por la forma en que se va a aplicar, el recorte supone, en la práctica, desinvertir gran parte del esfuerzo hecho en los últimos años. El número máximo de alumnos por aula pasará de 27 a 30 en primaria y de 30 a 36 en la secundaria obligatoria; los centros solo podrán pedir un interino para cubrir una baja a partir de 10 días de falta, y se elimina la obligación de ofrecer en cada centro al menos dos de los tres tipos de bachillerato existentes (normalmente se imparten ciencias y letras). Si el recorte va a concretarse, como se ha anunciado, en reducir las plantillas en una cuantía que aún no conocemos, pero que puede ser importante, y en sobrecargar a los docentes con más horas lectivas, más alumnos por clase y la sustitución de sus compañeros enfermos, ¿cómo se puede afirmar, como hizo el ministro, que eso apenas va a afectar a la calidad? Solo hay que acudir a las hemerotecas para comprobar cómo la reducción de esos parámetros y la posibilidad de que los docentes dispongan de más tiempo para actividades de refuerzo y preparación se han presentado por sucesivos Gobiernos de uno y otro color como elementos clave de mejora del sistema. Si ayer eran una mejora, su retirada no puede ser presentada hoy como algo neutro para la calidad.
La crisis obliga, ciertamente, a racionalizar y a tratar de optimizar, con medidas organizativas, los recursos disponibles. Pero no es eso lo que presentó el ministro a los consejeros de Educación, sino un recorte lineal que cada autonomía tendrá que administrar como pueda. La forma en que el ministro anunció a los consejeros el plan, sin un triste documento o una memoria que cuantifique su impacto, puede ser considerada además una falta de respeto en la que nunca debió incurrir el titular de una cartera que se llama Educación.
sábado, 14 de abril de 2012
TEMA 8: LA NARRATIVA ESPAÑOLA ANTERIOR A 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más significativas.
- La historia en esta novela pierde relevancia frente al discurso.
- Se centra en el mundo interior del protagonista.
- El protagonista suele ser un ser inadaptado, artista bohemio, antiburgués...
- La narración suele fragmentarse en estampas: selección de momentos significativos para el protagonista.
- Presencia del protagonista y su pensamiento en los diálogos, los discursos indirectos y los extensos monólogos.
- Influencia de SCHOPENHAUER en el pesimismo y la renuncia a la voluntad de vivir y a los sentimientos y pasiones del ser humano para poder superar el dolor y el sufrimiento.
AUTORES Y OBRAS
1. PÍO BAROJA:
Defendió una novela abierta a todas las posibilidades y proclamó la libertad absoluta para el escritor. Es un género en el que cabe la reflexión filosófica o psicológica, la aventura, la crítica... Sus protagonistas serán seres inadaptados que suelen fracasar en su lucha vital.
Las conversaciones constituyen la sustancia novelística de muchos de sus relatos. Los diálogos serán sencillos y verosímiles.
- Camino de perfección: ( su protagonista, Fernando Osorio, oscila entre momentos de sufrimiento y estados de abulia)
- El árbol de la ciencia: refleja la desesperanza moral y la desorientación de la España de la época a través de Andrés Hurtado, el protagonista, un estudiante de Medicina que pierde a su hermano pequeño, lo que le hace cuestionar a la ciencia; se enamora de Lulú, con la que se casa. Se suicida tras el nacimiento de su hijo muerto y el fallecimiento de su mujer.
- Lucha por la vida (trilogía formada por La busca, Mala hierba y Aurora roja): relatos que ofrecen el reflejo de la sociedad madrileña de principios de siglo.
- Zalacaín el aventurero
- Las inquietudes de Shanti Andía
- Memorias de un hombre de acción
- El laberinto de las sirenas
- Los amores tardíos
2. MIGUEL DE UNAMUNO:
Desarrolló en su producción poética los temas que le obsesionaban: la afirmación de la personalidad, la lucha contra el instinto, el afán de dominio sobre los demás, la muerte.
Sus novelas se centran en el conflicto íntimo de los personajes.
- Paz en la guerra (novela histórica y realista)
- Amor y pedagogía (1902) sobre el fracaso del positivismo.
- Niebla (1914) presenta la lucha contra el determinismo a través de Augusto Pérez y su creador, el autor. (metanovela, "nívola")
- Abel Sánchez sobre el tema del cainismo
- La tía Tula
- San Manuel Bueno, mártir sobre la pérdida de la fe de Manuel Bueno, un cura de pueblo que sustituye la falta de fe por la voluntad de creer.
3. AZORÍN:
En sus novela se anulan el moviento y el tiempo; la narración se fragmenta en instantáneas. Se revela contra los valores establecidos.
- La voluntad (1902) es una novela impresionista, que sigue la técnica del collage. Su protagonista Antonio Azorín es un ser pesimista y falto de voluntad.
4. RAMÓN Mª DEL VALLE-INCLÁN:
Comenzó su trayectoria narrativa en el Modernismo. Progresivamente introdujo innovaciones hasta culminar en el esperpento.
- Sonatas: memorias del Marqués de Bradomín, un don Juan decadente. Tratan los temas del amor carnal, la muerte y la religión.
Sonata de primavera, Sonata de estío, Sonata de otoño y Sonata invierno.
- La guerra carlista: trilogía que propone un modelo de sociedad carlista, arcaica.
- Tirano Banderas (1926): experimentó con la novela histórica. Narra la caída del dictador Santos Banderas. Ofrece los rasgos del esperpento, degradando personajes y acciones.
- El ruedo ibérico: novela sobre la sensibilidad española, de personaje colectivo, España se convierte en un ruedo y donde se representa un espectáculo de violencia y muerte.
5. NOVELISTAS NOVECENTISTAS:
5.1. RAMÓN PÉREZ DE AYALA:
Creó una novela experimental intercalando el diálogo teatral y las historias intercaladas.
- Troteras y danzaderas
- A.M.D.G (Ad maioren deum gloriam)
- La pata de la raposa
- Belarmino y Apolonio
5.2. GABRIEL MIRÓ:
Creó una novela de profundo lirismo.
- Las cerezas del cementerio (1910): sobre la lucha trágica entre el ser humano y la realidad hostil.
- Nuestro Padre San Daniel (1921)
- El obispo leproso (1926)
6. NOVELISTAS DE VANGUARDIAS:
Desarrollan las historias en la urbe cosmopolita, son un culto al progreso.
6.1. RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA:
Sus novelas está inspiradas en su vida. Destacan los temas eróticos y la obsesión por la muerte.
- La viuda blanca y negra (1918)
- El novelista
- La mujer de ámbar.
6.2. BENJAMÍN JARNÉS:
Sus novelas proclaman el deseo de libertad.
- Locura y muerte de Nadie
- Escenas junto a la muerte
domingo, 25 de marzo de 2012
FEDERICO GARCÍA LORCA Y LA GENERACIÓN DEL 27

Aquí encontraréis una aproximación más detallada a la vida y obra de Federico García Lorca.
http://es.wikipedia.org/wiki/Federico_Garc%C3%ADa_Lorca
http://www.garcia-lorca.org/Home/Idioma.aspx
http://www.cervantes.es/bibliotecas_documentacion_espanol/biografias/tokio_federico_garcia_lorca.htm
http://www.huertadesanvicente.com/portada.php?id=0
Vídeo en Youtube sobre Dalí, Lorca y la Residencia de estudiantes en Madrid.
http://www.youtube.com/watch?v=UeSockdQ5Fc
Vídeo sobre su vida y su obra:
http://www.youtube.com/watch?v=yt0BALshdTY&feature=endscreen&NR=1
SOBRE LA GENERACIÓN DEL 27:
PRIMERA PARTE: http://www.youtube.com/watch?v=8nYPSBfjqYA&feature=endscreen&NR=1
SEGUNDA PARTE:
http://www.youtube.com/watch?v=zPI0vMtW2CM
martes, 20 de marzo de 2012
TEXTOS PARA COMENTAR
TEXTO 1:
Internet forma parte del mundo, pero no es exactamente el mundo. Como si emularan a Alicia ante el espejo, diariamente los jóvenes se sumergen en la pantalla del ordenador y navegan por su propio país de las maravillas. Igual que le sucede a la protagonista del cuento de Lewis Carroll, a veces la realidad y la virtualidad se confunden y eso puede acabar como en el diálogo entre la oruga y Alicia, cuando el gusano le pregunta quién es y la muchacha responde que ya no lo sabe. Eso parece deducirse del estudio Outlook Teens 2010, donde se advierte que los jóvenes pasan la mayor parte del tiempo ante una pantalla y apenas dedican el 10% de su jornada a relacionarse con sus familiares adultos, cuando en la década de los ochenta este porcentaje era tres veces superior. El mismo informe adelanta que en los próximos años los adolescentes sólo compartirán el 5% de su tiempo con sus familiares, aunque pasarán más rato en el hogar, porque no necesitarán salir para relacionarse ni para trabajar, gracias a la tecnología. El estudio señala que el 68% de los chicos y chicas entre 12 y 19 años se comunica por correo electrónico y frecuenta redes sociales, y que el 38% ve la televisión por Internet, y concluye que el ocio de esta generación es básicamente tecnológico. El 92% dispone también de un teléfono móvil.
Este trabajo se ha conocido poco después de que otra investigación alertara de que el joven norteamericano pasa una media diaria de siete horas y 38 minutos conectado al ordenador, manejando videojuegos o viendo la televisión. La investigación es concluyente cuando denuncia que esta gran cantidad de horas que pasan los adolescentes ante las pantallas son el resultado de la falta de control que sobre ellos ejercen los padres, pues sólo tres de cada diez de los jóvenes encuestados reconoció que sus padres les marcaban unas normas sobre su uso.
La tecnología puede ser una aliada o una enemiga para cualquier sociedad. En Estados Unidos, la hacen responsable incluso de la obesidad en los adolescentes, porque los vuelve sedentarios. Pero lo grave es que su uso sin control deteriora las relaciones familiares, restringe el trato interpersonal directo y arrincona la lectura de libros en unos años básicos para la formación de valores. Para los jóvenes, estar colgados de la pantalla resulta un mal negocio, y no es recomendable que nuestros hijos acaben un día diciendo como Alicia a la oruga: "No puede explicar con más claridad quién soy, porque tampoco lo entiendo yo".
Màrius Carol, "Colgados del ordenador", La Vanguardia, 7 de abril de 2010
Los beneficios científicos de una misión a Marte serían enormes, aunque no haya vida allí. Podríamos pasearnos por los antiguos valles fluviales, subir las laderas de una de las grandes montañas volcánicas, atravesar los extraños terrenos escalonados de las terrazas polares heladas o acercarnos hasta las llamativas pirámides de Marte. El interés público en tal misión sería considerable. Cada día llegaría una nueva serie de imágenes a las pantallas de televisión de nuestras casas. Podríamos trazar la ruta, ponderar lo descubierto, sugerir nuevos destinos. El viaje sería largo y el vehículo de exploración obedecería a las órdenes radiadas desde la Tierra. Contaríamos con mucho tiempo para incorporar al plan de la misión nuevas y buenas ideas. Mil millones de personas podrían participar en la exploración de otro mundo.
El área de superficie de Marte equivale exactamente a la de la tierra firme en la Tierra. Es evidente que un reconocimiento completo nos ocupará siglos. Pero llegará un día en que Marte esté totalmente explorado; cuando aeronaves automáticas lo hayan cartografiado desde lo alto, cuando los vehículos de exploración hayan registrado con minuciosidad su superficie, cuando sus muestras hayan llegado sin peligro a la Tierra, cuando los hombres se hayan paseado por las arenas de Marte. ¿Y entonces qué? ¿Qué haremos con Marte?
Hay tantos ejemplos de abuso humano en la Tierra que el mero hecho de formular esta pregunta produce escalofríos. Si hay vida en Marte creo que no deberíamos hacer nada con el planeta. Marte pertenecería entonces a los marcianos, aunque los marcianos fueran sólo microbios. La existencia de una biología independiente en un planeta cercano es un tesoro incalculable y creo que la conservación de esa vida debe reemplazar a cualquier otra posible utilización de Marte. Sin embargo, supongamos que Marte no tiene vida. El planeta no constituye una fuente plausible de materias primas porque durante muchos años el flete a la Tierra será demasiado caro. Entonces, ¿podríamos vivir en Marte? ¿Podríamos en algún sentido hacer habitable Marte?
Yoyó ROSA MONTERO
EL PAÍS - Última - 05-07-2011
Me imagino a las mujeres que han sido madres en estos últimos siete años intentando recordar cuántas veces comieron atún durante el embarazo. Yo misma soy adicta a este pescado, así que he debido de empapuzarme de mercurio mientras creía estar alimentándome de una manera sanísima. O, al menos, eso proclaman las últimas alarmas dentro del alarmismo habitual en el que vivimos. Un alarmismo, por cierto, voluble y fluctuante: quizá dentro de siete años algún estudio sostenga que el atún mercurial es beneficioso y, además, anticanceroso (palabra mágica).
Desde luego los altos niveles de mercurio evidencian el basurero en que estamos convirtiendo este planeta: respiramos y comemos porquerías. Pero, aparte de esa verdad innegable, hay un efecto yoyó muy sospechoso en todas estas proclamas sobre la salud. Ya saben, hace 30 años se dijo que el aceite de oliva era un veneno y hoy es la panacea. Por no hablar de la terapia hormonal para la menopausia; en los noventa era considerada lo más guay y se administraba frenéticamente a todas las mujeres; después, en 2002, dejó de recetarse cuando unos estudios demostraron que era malísima, y ahora, hace un par de meses, ¡oh, sorpresa!, otros estudios han vuelto a probar que es estupenda. ¿Y por qué será que, debajo de este mareante yoyó, me parece intuir manejos ocultos de las industrias farmacéuticas y partidas de estrógenos que hay que colocar? Encargar trabajos científicos que procuren demostrar lo que a ti te interesa es una práctica común: por ejemplo, a las compañías tabaqueras les convenía argumentar que la nicotina ayuda a combatir el alzhéimer. Y luego poderosos equipos de comunicación difunden el dato como si fuera puro e imparcial, aprovechando la obsesión por la salud que la gente tiene. Pues bien, déjenme decirles una mala noticia: al final, nos morimos.
SUSANA FORTES
EL PAÍS - 30-12-2011
Ustedes tendrán sus propias ideas al respecto. Yo opino que el 2012 no va a ser un año demasiado simpático. A los gastos aplazados del pasado se unirán los intereses inaplazables del futuro. Los cabreos inútiles, las tardes de domingo, el chequeo médico, las llamadas perdidas, los parientes cercanos, las primas de riesgo, los lunes mortales y el frío de las noches muy largas. Para capear el 2012 va a haber que ser como mínimo mujer brava, bombero o huelguista del metal, que viene a ser un poco lo mismo.
Pero no se me derrumbe. La vida continuará mal que bien por lo menos unos kilómetros a la redonda de donde cada cual tiene echada el ancla, como ha ocurrido siempre. Sobrevivir es el arte de salvar el momento: el nacimiento de un hijo, la impresión difícilmente explicable de llegar de noche a un paisaje nevado, la primera vez en el Museo del Prado, las risas compartidas en una cena con amigos, una tarde de invierno en el sofá viendo El Padrino con vino y tabla de quesos, la realización de un sueño que parecía imposible, una noche loca, (si además es polvo enamorado, que diría Quevedo, ya ni les cuento...). Habrá momentos irrepetibles, claro que los habrá.
Supongo que también seguirá habiendo tipos que cifrarán esos momentos en metálico: los primeros veinte kilos trincados, el regalo de un reloj de gama alta, o de un traje a medida o de un coche de lujo, porque esa gente es incombustible. Aunque, francamente, no creo que el año que entra nos depare ningún espectáculo más tremebundo que la conversación telefónica entre Correa y Ricardo Costa cuando el primero, en el colmo del peloteo, le dice que él será el próximo presidente del Gobierno y Costa, en lugar de colgarle el teléfono, le contesta:
- No, hombre, que no... que ese será mi hermano.
Solo esa frase resume el estado de las cosas. Y claro. Te haces una composición de lugar.
Como les decía, 2012 será un año poco simpático. A día de hoy nadie tiene la menor idea de cuánto puede durar todavía la crisis ni cuándo se va a acabar el mundo, pero mientras tanto la vida seguirá su curso inexorable. Cada día volverá a amanecer, que no es poco, con la que está cayendo.
Seguirán las malas noticias, por descontado, pero, salvo tragedia apocalíptica algo habrá de bueno a partir de ahora: nadie tendrá que salir de Euskadi para poder jugar al fútbol con sus hijos, ni olerá a quemado en las Casas del Pueblo, a ningún profesor se le caerán las llaves al mirar si le han puesto una bomba lapa en los bajos del coche, no habrá más ventanas cerradas ni cartas con matasellos del infierno. Y eso no es mucho, pero es algo y Nacho Vegas cantará ocho y medio con voz triste y también habrá días como hoy en que una articulista de opinión podrá ocuparse de estos pequeños asuntos triviales de cada día, sin necesidad de ponerse a salvar el mundo a columnazo limpio. Aunque nunca se sabe
Nunca he querido hacer proselitismo de la fiesta de los toros. Tampoco del boxeo, otra de mis grandes pasiones. Comprendo a quienes no quieran ir y no seré yo quien se meta a convencerlos. Pero tampoco me gusta que cercenen mi libertad ni me nieguen el mismo derecho a contemplarlos. El debate que se ha producido en Cataluña a raíz de la abolición o no del espectáculo en ese país me parece absolutamente lamentable. Es el ejemplo de una dinámica viciada por la falta de respeto a las libertades personales que nos coloca en una situación absurda.
Los nacionalistas han cogido en esta ocasión la sartén por el mango y se aprovechan de la debilidad general en que la sociedad está sumida para dar un golpe injusto a la fiesta. Eso es lo verdaderamente preocupante. La fragilidad para defender ciertos arrebatos que pueden romper el vaso de una convivencia normal para después no saber cómo nos repartimos los trozos.
No me sorprenden las prohibiciones tajantes y sin posibilidad de apelación. Es algo a lo que desgraciadamente nos vamos acostumbrando. Me da pena contemplar este panorama después de haber logrado tantas conquistas a raíz de la transición democrática.
Más en una fiesta de tal acervo cultural como los toros. "La más culta que hay hoy en el mundo", decía en su época García Lorca. Un acontecimiento que se pierde en sus raíces dentro de la noche de los tiempos, desde los íberos hasta nuestros días, que define nuestra identidad, del Mediterráneo al Pacífico, por su implantación en América. Sólo entiendo la persecución en la cabeza de quien está dispuesto a obligar a un país rico, abierto y cosmopolita como Cataluña a convertirse en un rincón donde reine un ruralismo sospechoso y semifascista. Ojalá no cunda el ejemplo.
Eduardo Arroyo, "Golpe a la convivencia", El País, 4 de marzo de 2010
Fernando Savater 30 ENE 2012
¿Cuál es la diferencia entre un rostro bello y uno realmente atractivo? Pues que el bello omite los defectos y el atractivo los tiene, pero irresistibles. La perfección que respeta todas las normas clásicas merece el encomio gélido del museo, pero cuando la imperfección acierta nos la queremos llevar a casa y vivir con ella y para ella. Se hace admirar lo que cumple las pautas y se hace amar lo que las desafía. Y eso en todos los campos, eróticos o artísticos. Hasta en política…
Desde luego, así ocurre en literatura. Hace pocas semanas, confidencias internas de esas que nunca faltan en los jurados más opacos nos hicieron partícipes de los motivos por los que Tolkien no consiguió en su día el premio Nobel, como tampoco Graham Greene o Lawrence Durrell (por cierto, ese año se lo llevó Ivo Andric, que no era desde luego mal escritor). El presidente de los académicos suecos estableció que la prosa de Tolkien no estaba a la altura de las exigencias del reputado galardón. Probablemente la misma insuficiencia aquejaba a los otros dos escritores ingleses rechazados, por no hablar de Patricia Highsmith o Agatha Christie, que jamás fueron siquiera tomadas en cuenta a la hora de calibrar méritos.
Por lo visto para el académico sueco, de cuyo nombre no quiero acordarme ni me acuerdo, la prosa de los novelistas tiene vida propia: debe cumplir unos determinados requisitos ideales de excelencia, hable de lo que hable. Es como un rebozado, que debe ser crujiente y sin grasa tanto si cubre una gamba como un calamar. Yo puedo entender perfectamente que a alguien no le guste El señor de los anillos, allá cada cual con sus miserias, pero en cambio no comprendo que se desdeñe a Tolkien por su prosa. Vamos a ver, ¿qué prosa debería haber utilizado para contar su historia? ¿Una modelo Proust? ¿O quizá mejor tipo Lezama Lima? Y que conste que tampoco estos autores fueron premiados con el Nobel… Según ese exigente escandinavo ¿qué tono debería haber sido el de Tolkien para que no olvidásemos a Frodo y a Sauron? Porque da la casualidad de que con su prosa defectuosa no se las arregló mal del todo para hacerlos memorables. Pedirle una prosa mejor suena casi a reprocharle que no escribiera un libro peor…
Quizá en el fondo de lo que se acusa a Tolkien (como a Graham Greene y los demás) es de ser demasiado popular. ¡Cuándo sus libros gustan a tantos algo debe ser de baja calidad, por lo menos la prosa! Pero veamos otra prosa nada elevada, en este caso la de un autor más bien recóndito y desconocido del gran público: Raymond Roussel. Acaba de aparecer en castellano una excelente edición de Locus solus (Capitán Swing Libros), su obra principal, enriquecida con los comentarios de sus admiradores: Jean Cocteau, Michel Leiris, Michel Foucault, Gilles Deleuze, etcétera. Uno de ellos, Clément Rosset, habla precisamente del estilo de Roussel: “de una banalidad paradójicamente admirable… no admite en él más que el lugar común conocido y constatado, la expresión gastada y convenida, la palabra absolutamente plana y muda… que va victoriosamente en contra de todo lo aconsejable y recomendable”. Sin embargo, no a pesar de una prosa tan censurable sino precisamente gracias a ella, Locus Solus es uno de los libros más original e imaginativamente literarios del siglo XX. Qué le vamos a hacer, habrá que resignarse a ello…Desde luego, lo del Nobel es una anécdota que no debe magnificarse. Quienes lo han ganado sin duda lo merecían, aunque otros tampoco hubiesen desentonado en su palmarés: Tolstoi, Proust, Joyce, Kafka, Baroja, Borges… Cada uno con su prosa y sus defectos especiales, que les censuran los académicos y tanto les agradecemos los lectores.
Publicado en "El País" del día 12 de diciembre de 2009
Hoy en día recibe más ayuda un automóvil recién nacido que un bebé. Hay informaciones básicas, silenciadas, que de repente refulgen y ponen en evidencia grandes hipocresías establecidas. Una de ellas, de las hipocresías, es la que atañe al aborto. Tengo un recuerdo que me marcó para siempre como periodista. En el período de polémica atroz que precedió a la primera ley democrática que despenalizó la interrupción del embarazo y liberó a las mujeres de la mazmorra por este asunto, realicé un reportaje en el que salíamos a la calle micrófono en ristre. Era en Santiago. Curas y estudiantes daban su opinión con desparpajo. Pero la primera mujer trabajadora que abordamos palideció cuando le hicimos la fatídica pregunta de qué opinaba sobre el aborto: "¡Yo no soy de aquí, que he venido a comprar unos zapatos!". Y así seguimos. Las mujeres, sobre todo las trabajadoras, no son de aquí. Seamos sinceros. No habría ningún debate sobre la interrupción del embarazo si fuesen los hombres quienes tuviesen que parir. En ese caso, los niños recibirían por lo menos tanta ayuda como la de los automóviles recién nacidos. La verdad de las verdades refulgía en el informe que este diario publicó ayer y se resume en este sumario: "Tres de cada cuatro madres tuvieron incidencias en su carrera profesional". Ser madre es un problema. Está penalizado por esta sociedad donde, según las estadísticas, es mayoritaria la religión que venera a un Dios piadoso. Mientras la natalidad aumenta en países como Francia, hay partes de España, las muy conservadoras, por cierto, donde la caída demográfica se revela como el más dramático problema. La diferencial no es el aborto. Son los mínimos de justicia social. Se dice que sobre el aborto las posturas son irreconciliables. No. Ahí tienen un inmenso espacio común. Para empezar, podemos pedir en misa que los niños tengan al menos tantas ayudas, estatales y autonómicas, como los automóviles.